martes, 23 de diciembre de 2014

Patagonia termal: Copahue

Lunes 15 de enero de 2007
Al rededor de las diez salimos del Hotel de Lago en Caviahué rumbo a las termas de Copahue. El camino de ripio es accesible solo en verano, en temporada invernal, el centro termal permanece aislado y el camino intransitable.
Desde el camino pudimos ver el hito fronterizo que señala el límite con Chile, las lagunas mellizas, una usina geotérmica, y las cañerías de aquella obra cuyo objetivo construir una loza radiante para las calles de Copahue... pero que finalmente no se llevó a cabo.
Copahue es una pequeña villa cuya razón de ser son los baños termales. Está ubicada en un antiguo cráter del volcán. La actividad sísmica y volcánica es importante en la zona. Según nos dijeron, había habido un sismo el 31 de diciembre pasado.
En el centro de Copahue se encuentra el lago sulfuroso y la laguna del chancho en el complejo termal municipal. El olor a azufre es importante, cuesta un poco acostumbrarse.
Llamaron nuestra atención las laderas aún cubiertas de nieve, sobre las que pasamos un buen rato arrojándonos en un improvisado trineo de nylon. La cantidad de nieve que se acumula en temporada invernal sepulta prácticamente toda la aldea.
Subimos por la ladera para tener una vista panorámica de Copahue, nos sorprendió un césped muy verde y brillante de hojas duras, tan perfecto que parecía una alfombra sintética.
Vimos también muchas flores de hermosos colores: amarillas, violetas, blancas. Completaban la escena estrechos arroyos de deshielo.
Por la tarde nos dirigimos hacia 'Las maquinitas', una zona en donde brotan vapores sulfurosos.
Un ruido intenso, lagos burbujeantes, y un característico olor a azufre, son el recuerdo de rigor.
Hay también un par de lagunas de fango mineralizado, materia prima de los servicios de salud y belleza que se ofrecen en los baños termales. Allí pasamos un buen rato embarrándonos en una improvisada sesión de fangoterapia.
Culminó la jornada una visita al Salto del Agrio, hermosa caída de agua mucho más importante que lo que puede captarse en una fotografía. Los naranjas y ocres, en el estanque, le dan a este salto un color intenso y especial.
De regreso a Caviahué, recorrimos a pie la villa y sacamos la conclusión de que en invierno debe tener una mayor actividad comercial. Al lado de nuestro hotel están construyendo un flor de hotel, cinco estrellas, spa, casino, centro de convenciones, y más allá otra hostería, y más allá quién sabe... calculamos que la fisonomía de Caviahué cambiará mucho en poco tiempo.

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