miércoles, 24 de diciembre de 2014

En viaje a Irlanda

Chester-Dublin, 5 de febrero de 2014

El día comenzó complicado con un email de la Irish Ferrylines, avisando que nuestro barco estaba demorado por cuestiones climáticas. En vez de 14:10, saldría 16:30. En efecto, el día estaba bastante feo, así que optamos por remolonear un poquitín, alargar el desayuno y realizar un pequeño paseo por el centro de Chester antes de tomar el tren hacia Holyhead.


Camino a Holyhead

Geolocalizándonos

El trayecto en tren por tierras galesas fue delicioso. El mal tiempo, ofrecía algunos flancos de luz, sobre colinas verdes, ovejas pastando, castillos antiguos, puentes, barcos, casitas con techos a dos aguas... y hasta un arcoiris. Al llegar a Holyhead, hicimos rapidamente los trámites para embarcar y almorzamos en el bar de la sala de espera. Los letreros anunciaban claramente: sea condition, roug. Pero pese a los malos augurios, embarcamos puntalmente.

El ferry era enorme, varios pisos, bares, cine, free shop... diseño noventoso, podría decirse.

No es un hotel ¡es el ferry!

Previsiblemente, se movió bastante, pero llegamos a la terminal del puertonde Dublin con muy poca demora, llovía un poco y estaba ya bastante oscuro.

Como veníamos con inercia británica, tuvimos la intención de tomar un bus... pero la lógica del transporte público no se aplica a Irlanda. El bus no llegaba asi que, dada ls lluvia, el cansancio y el consejo de un dublinense, tomamos un taxi.


El hotel en el que habíamos reservado, en rigor, no era exactamente lo que esperábamos. Se trataba de una cadena norteamericana, que probablemente habia invertido en Dublin en tiempos del milagro irlandés, pero ahora, se encontraba con falta de mantenimiento y algo lejos de los stándares de limpieza británicos a los que veníamos acostumbrados... en cualquier caso, lo tomamos como una anécdota más y nos fuimos a dormir... estábamos destruidos.

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