martes, 13 de enero de 2026

Desde el punto de vista de un pájaro

 12 de enero, Woodstock

Apenas a 45 minutos de Killington, Woodstock tiene todos los puntos para convertirse en nuestro otro lugar en el mundo. Porque hemos visitado muchos lugares, pero a algunos, no podemos dejar de volver. A Woodstock, Vermont le tengo echado el ojo desde hace muchas temporadas cada vez que pasamos algún día free esquí. Hay algo en la onda de este pueblo que enamora. 

El año pasado, con el evento del incendio nuestra estadía adoptó un giro imprevisto con una estadía en un hotel histórico. Esta vez volvimos a intentarlo, en el hotel original pensando en disfrutar las instalaciones.

Sin dudas Woodstock debe ser un destino mucho más prometedor en verano, pero el invierno tiene su encanto y nos gusta blanco, por qué no. Además hay muchas cosas para hacer por acá. Esta vez, visitamos Vins (Vermont Institute for Natural Science) un sitio de investigación pero también santuario de aves rescatadas. El lugar es hermoso. Vimos algunos ejemplares de búhos, águilas y lechuzas que nos impresionaron por su belleza. Cada ejemplar tiene su nombre y su historia, es muy dulce verlos, con sus nanas, cumpliendo en una segunda oportunidad, una misión educativa que no era la prevista por la naturaleza. Me enamoró sobre todo un buho niveo de color blanco que fue rescatado tras un accidente con un avión en La Guardia. El santuario tiene también una especie de pasarela en altura que corre entre los árboles y que permite ver a los pájaros más de cerca. Obviamente eso debe pasar en primavera y en verano, pero, en cualquier caso, fue muy hermoso ver como se ven las cosas desde la perspectiva de un ave.



Después de la vista pasamos por la biblioteca (compré dos libros usados a dos dólares cada uno) y fuimos a almorzar a Mont Ver Cafe, donde comimos como los dioses. De regreso en nuestro hotel, hicimos pileta, lectura y cena. Un día realmente relajado. Era hora.


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