viernes, 23 de enero de 2015

Las Vegas: ciudades de ficción

Las Vegas, 6 de enero de 2015


Por la mañana teníamos que pasar a buscar un pedido que realizamos por Internet: Pololu. Se trata de componentes para fabricar pequeños robots. No muy lejos del centro de la ciudad encontramos las oficinas y recogimos puntualmente el pedido. Al volver pudimos ver el tipico cartel de bienvenida a Las Vegas, que al llegar el primer día nos había pasado por desapercibido.


Y como era nuestro último día en la ciudad, decidimos dedicar el resto de la jornada a recorrer a pie sus múltiples casinos y galerías comerciales, especialmente las temáticas. Por Las Vegas Blvd. en dirección norte, partiendo de nuestro hotel, París que cuenta con su propia torre Eiffel, su arco del triunfo y su fachada inconfudiblemente francesa... Interesante al respecto que habiendo estado el año pasado en París, no era posible acercarse al arco del triunfo sin pagar (por lo que solo pudimos verlo de lejos), diremos que la versión de las Vegas era una maqueta perfecta, de menor tamaño, pero que no descuida ni el más pequeño detalle.

Arco del Triunfo, Hotel París
Después pasamos por el histórico Flamingo y recorrimos Mirage, ambientado en la Polinesia, aún cuando no es posible ver su atracción principal, la recreación de un volcán. 

Increíbles cascadas simuladas en Mirage
Pero luego sí, pudimos ver Venezia y Palazo, ambientados en la Italia romántica de las góndolas y la pintura renacentista. 

Venezia en Las Vegas

Caminamos hasta Circus Circus con su clásico payaso de neón y luego decidimos regresar hacia el sur. Se advierten varias obras en construcción, probablemente una cadena de galerías o restaurantes temáticos dedicados a ciudades como Londres y Singapur, entre varias más.

Circus Circus, entre los históricos carteles de Neón
El centro comercial ambientado en la antigua Roma, en linea con el Cesar Palace, nos pareció relamente imponente. No me quedan duda de que si los romanos hubieran tenido un shopping sería exactamente como ese… Luego visitamos Bellagio, con otro enfoque palaciego.

Ambiantación romana 

Increíble ambientación romana en un shopping center paralelo al Ceasar Palace

Fue curioso visitar también un Coca Cola Store con merchandising de todo tipo. Una degustación de "sabores del mundo" fue todo un desafío que nos divirtió mucho aunque nos dejó cierto malestar estomacal...

Sabores del mundo, bandeja 1


Sabores del mundo, bandeja 2

Otra línea de hoteles/casinos/shoppings temáticos es la dedicada a Montecarlo, estilo lujo elegante y New York, con sus estética newyorquina su propia estatua de la libertad. 

Hotel Casino New York en Las Vegas

Excalibur, una fantasía medieval y Luxor, una increíble pirámide con esfinges y obelizcos egipcios en el interior. Visitamos también MGM, con una interesante selva tropical y Tropicana, en estilo art decó.

Excalibur, fantasía medieval
Y seguramente vimos algunos más… pero por cierto llega un momento que todo empieza a parecerse y vamos perdiendo nuestra capacidad de sorpresa… y quizá sea por eso que cada nuevo hotel, cada nuevo casino, cada nuevo shopping se ve en la obligación de redoblar la apuesta. Y bueno, es que esto es Las Vegas. Y de apostar se trata, nomás.

El ícono de Las Vegas en muchas partes
Terminamos la noche con un café en una cafetería afrancesada en las galerías de nuestro hotel… desde nuestra mirada "latina" Las Vegas no parece un lugar realmente descontrolado. Pero es un escenario increíble donde es imposible aburrirte aún cuando no gastes un centavo en sus enormes y casinos.







jueves, 8 de enero de 2015

Excursión al Gran Cañón del Colorado

Las Vegas, 5 de enero de 2015

Nos levantamos alrededor de las 5 de la mañana, todavía de noche, para encontrarnos con el microbus que nos llevaría de excursión al Gran Cañón del Colorado. Puntualmente nos encontramos con nuestro guía que luego pasó a buscar a otras cinco personas junto a las cuales comenzamos la larga travesía. El plan suponía en total unas 600 millas: cuatro horas de ida y cuatro horas de vuelta. La distancia asustaba pero hay que tener en cuenta que las rutas norteamericanas son, principalmente, autopistas...

La primera parada fue para desayunar ¿qué podría ser más típico americano que un McDonalds rutero? En verdad no estuvo nada mal…!

Tomando la ruta interesatatal 93 norte, el primer punto de interés fue la presa Hoover Dan, sobre el río Colorado, a 48 kilómetros de Las Vegas.  La presa se encuentra exactamente en la frontera entre Nevada y Arizona. Es una impresionante obra de ingeniería que data de los años 30 y que por muchos años fue la más grande del mundo. El lago que da lugar se llama Lake Mead y supimos que de sus aguas se abastece no solo Las Vegas sino también la ciudad de Los Ángeles. Si bien la obra fue realizada en primer lugar para controlar el río Colorado, la producción de energía, es hoy su segundo propósito. Las Vegas, utiliza además mucha de la energía solar del Ivanpah Solar Electric Generating System, ubicada en el desierto de Mojave.

Hoover Dam


La vista fue excusa para hablar de la sequía actual que afecta toda California y las inundaciones que hace algunos años con “La Niña” dejaron las marcas haciendo subir en exceso en el nivel de las aguas.

Luego cruzamos el puente junto a la presa para atravesar el rio Colorado e ingresar en el estado de Nevada. Así, continuamos hasta Kingman donde llegamos mítica ruta 66 y el pequeño parador de Seligman que inspiró a la película Cars. 

Cruzando la Histórica Ruta 66
 La parada, con mucho de nostalgia, fue el momento ideal para sacarnos muchas fotos e imaginar como se gestaba la idiosincracia nortemericana a princpios del siglo XX al ritmo de la prosperidad de una pujante clase media…

Un parador que homanajea la histórica ruta 66
El viaje continuo directamente hacia Gran Cañón por la ruta 40, acutualmente la segunda ruta de más extensión de los Estados Unidos. Tras dejar atrás el desierto, el paisaje comenzó a cambiar con los pinos Ponderosa y otras especies. Llegando al Kaibab National Forest, nos encontramos con Willimas, un pueblo que debe su fama a ser el punto del cual, historiamente partía el tren con destino al Gran Cañón. Allí, cambiamos a la ruta 64, para ingresar al parque por el sur, única posibilidad durante el invierno.

El parque del Gran Cañon había recibido una importante nevada hace unos pocos días, por lo cual, habían cancelado excursiones la semana pasada… pero hoy el día era ideal.



Tres vistas del Gran Cañón
Tras ingresar al parque nos acercamos al mirador principal. El Gran Cañon vale su fama. Es, simplemente, increíble.

Como estaba pautado, realizamos un picnic con el mejor de los escenarios y luego realizamos una caminata por el sendero que nace en el centro de interpretación. En uno de los miradores de este tamo, un grupo de personas cantaban canciones religiosas en círculo. Obviamente tenían propósitos evangelizadores… pero qué importa? El efecto era realmente místico...

Después observamos el cañón desde un segundo ángulo que permitía observar más claramente la falla tectónica que dió lugar al curso del río, y el sendero de 12 millas cuesta abajo que sin duda, con el tiempo necesario, parecía un plan ideal.

Para entonces ya eran cerca de las cuatro de la tarde por lo cual fuimos a un tercer mirador que, además de una vista más clara del río colorado, adicionalmente, nos ofreció una espectacular puesta de sol. Los cambios de color, los juegos de tonalidades… en fin, se nos acabó la memoria de la cámara de tantas fotos que sacamos…

Tras la puesta del sol, emprendimos el regreso. Llegamos a las 10 de la noche a Las Vegas para ver, desde lejos, el esplendor neón de la ciudad del Pecado, pero con el sabor del Gran Cañón aún fresco en los pixeles de nuestras cámaras.


La puesta del Sol en el Gran Cañón

miércoles, 7 de enero de 2015

De compras por Las Vegas

Las Vegas, 4 de enero de 2015

Hoy dedicamos el día a hacer compras, por lo que fuimos a un Premium Out Let en la periferia del centro de Las Vegas. Como suele suceder en los EEUU, algo que nos resulta extraño a los que estamos acostumbrados al estilo argentino, los descuentos no solo son de verdad sino que además se acumulan. Estando en temporada de liquidación de ofertas navideñas, conseguimos buena indumentaria a buenos precios. Teminamos agotados porque caminamos por horas y horas. Pero fue divertido.

En dirección a los OutLets de Las Vegas

Por la noche volvimos a caminar por el centro de Las Vegas, y nos sumergimos en otro centro comercial, esta vez, ambientado en una fantasía arábiga. Entonces cenamos mientras volvimos a curiosear entre máquinas tragamonedas, ruletas y otros todo tipo de artilugios para apostar a la fascinación del azar.

Fantasía Arábida en Las Vegas





sábado, 3 de enero de 2015

Atravesando el desierto para llegar a los mundos virtuales de Las Vegas

Las Vegas, 3 de enero de 2014


Nos fuimos de San Francisco antes del amanecer. Gracias al gps pudimos dar rápidamente con el camino correcto alejándonos de la ciudad a través del puente de Oakland. El sol apareció un par de horas después sobre la ruta: otro día magnifico.


Amanecer en el horizonte californiano. Ruta Interesatal 5

Nos dirigimos en dirección a Las Vegas, primero hacia el sur, utilizando la ruta interestatal 5. Durante el recorrido vimos muchos, muchos molinos de viento para la producción de energía eólica que no estaban en funcionamiento… ¿quizá el invierno no es estación ventosa en estas latitudes?


Campo de energía eólica

Luego, a través de la ruta 58, hacia el este, en dirección a Bakersfield. De a poco comenzamos a avanzar sobre el desierto por lo cual el paisaje cambió drásticamente. En un curce cerca de Barstow nos detuvimos a almorzar en un parador que homenajaba la histórica Ruta 66, qué según vimos en Wikipedia, aún quedan algunos tramos en pie que son utilizados de forma diversa.


Parador en Barstow, homenaje a la ruta 66

Continuamos por la ruta 15 hacia el desierto de Mojave que luego atravesamos. 

Camino a Mojave

Ye en pleno desierto, a la distancia, pudimos ver gran cantidad de paneles solares que, como investigamos en el momento, se trataba del Ivanpah Solar Electric Generating System, una planta de energía solar termal de 64 km que tiene la capacidad de generarn 392 megawatts.


Ivanpah Solar Electric Generating System
Y pronto llegamos a Las Vegas. Un enorme parque de diversiones en medio del desierto. 


Llegando a Las Vegas



Nos alojamos en el hotel París, decorado estilo rococó, digamos...


Fachda externa del Hotel París en Las Vegas

Recepción del Hotel París en Las Vegas
Por cierto, uno experiencia esa cuestión de “more real than real” si vamos a pensar en Versalles, que de hecho, lo habíamos visto hace poco. Un patio de comidas rodea al casino cuya escenografía evoca las calles de París. Pronto supimos que no es el único escenario posible, pasadizos, tuneles, puentes y hasta un monoriel te permite pasar a otra dimension. 

Los hoteles temáticos, las galerías, los pasadizos, nos recordaron los juegos de videos, donde vas sumergiéndote en diferentes escenarios, como en mundos posibles, decorados virtuales.  De pronto puede resultar un poco claustrofóbico… sobre todo al ver a la gente jugar compulsivamente bajo luces tenues y una música constante…
Casinos en Las Vegas

El mítico Sillicon Valley

San Francisco, 2 de enero de 2015

Hoy fuimos a Sillicon Valley, a unas 40 minutos de San Francisco. El destino era conocer el Museo de la Historia de la Computación. La visita realmente es imperdible si te gustan de verdad las computadoras…


Ingreso al museo: Los primeros 2000 años de computación
La historia comienza con los abacos chinos y las reglas de cálculo sin saltearse los quipus, el ancestral método de almacenamiento de información incaico y llega hasta el año 2000... 


Funcionamiento del abaco chino
Quipus incaicos

El recorrido incluye 20 salas donde pueden admirarse máquinas originales de los tiempos de las tarjetas perforadas, sistemas de comunicación históricos, las primeras computadoras analógicas, supercomputadoras y minicomputadoras, la historia de los semiconductores, sistemas de almacenamiento, lenguajes de programación, lógica digital, robótica e inteligencia artificial… videos juegos, redes… hasta la web 2.0. 


Así se mandaban mensajes en código Morse
Primera radio a transistores
Entre otras cosas, puede verse un prototipo del Pong de Atari, la histórica Spectrum, una Apple Macintosh 1984, equipos de Pixar, la precursora Palm Pilot, lápices ópticos antiguos… y hasta un viejo servidor de Google.


Microcomputadora Spectrum 1982

Macintosh Apple, 1984

Equipos de la famosa PIXAR para animación 3D
Uno de los primeros servidores de Google

Párrafo aparte merece un área destinada al auto de Google "self driving" con abundante explicación de sus sistemas inteligentes. Como yapa debemos decir que vimos uno de estos circulando por la zona que luego fuimos a recorrer.

Saliendo del museo aprovechamos para merodear el mítico Sillicon Valley. En el museo había una pantalla gigante con Google Earth donde estaban señalados algunos hitos tales como los “Garages” famosos de HP, Apple y Google. Pero luego encontrar las cosas no era tan fácil ni nos importó tanto así que nos conformamos con verificar que Google ocupa mucho más espacio que Microsoft. De hecho, casi todo alrededor parecía pertenecer a Google o tener alguna relación. Se destacaban las bicicletas con los famosos colores de Google por todas partes.



Bicicletas Google

Puntos de geolocalización Google


Carteles indicadores Google


De regreso a San Francisco pronto comenzó a caer la tarde. Así que realizamos algunas compras y nos despedimos de esta hermosa ciudad… mañana nos espera un largo viaje.

Más información sobre el museo de la historia de la computación: http://www.computerhistory.org/

jueves, 1 de enero de 2015

Bicicletas y tranvías


San Francisco, 1 de enero de 2015


Comenzamos el día alquilando bicicletas en Jefferson St. y Columbus St. en la zona de Fisherman’s Warf. A partir de allí tomamos Marina Blvd. bordeando la costa. Runners y otros ciclistas disfrutaban de un día feriado a todo sol. En la bahía podrían avistarse muchos veleros, algunos intrépidos nadadores y colas de turistas para embarcar en algunas de las varias atracciones y excursiones marítimas. El sendero para las bicicletas puede verse marcado como “Bike Line” aunque en algunas secciones hay que compartir la calle con los autos.

Senda para bicicletas

El Golden Gate desde San Francisco

El camino hacia el Golden Gate no tuvo muchas dificultades, aunque para encarar algunas colinas no alcanzaron los cambios y hubo que arrastrar la bici a pie. El cruce del puente es muy atractivo y un excelente paseo que permite ver la ciudad desde un lugar diferente. 


El Golden Gate, después del cruce, camino a Sausalito
Más adelante, cuesta abajo, antes de llegar a Sausalito las vistas panorámicas son excelentes, tanto del Golden Gate como del Bay Bridge en el otro extremo de la bahía.


Pedaleando camino a Sausalito
Sausalito es una pequeña ciudad (descubrimos según un monumento homenaje que se considera ciudad hermana de Viña del Mar, en Chile) muy cool con hermosas viviendas residenciales y locales comerciales atractivos. Amarramos las bicicletas y tras una pequeña caminata compramos “fish and chips” para comer en plan de picnic disfruntando de una vista increíble. Definitivamente, la “fritanga” es algo que los americanos saben hacer muy bien, porque estaban buenísimas. 


Bay Bridge, San Francisco
En general, la gente opta por regresar en ferry, pero como hoy no había servicios a causa del feriado, deberíamos regresar en bicicleta. Así que terminado el festín decidimos emprender la vuelta por el mismo camino ya que cuando comenzara a bajar el sol, pronto cambiaría la temperatura.


Estacionando bicicletas en Sausalito

El regreso fue al principio un poco más dificultoso y hubo que caminar un poco cuesta arriba, pero luego, ya en el Golden Gate, fuimos tomando velocidad. Por la tarde había mucha más gente de paseo por lo cual a medida que llegábamos al rental fue necesario tener mucho cuidado con los peatones. Luego de dejar las bicicletas buscamos llegar al punto de partida del cablecar, el histórico tranvía, para acercanos a la zona de nuestro hotel.


Ticket del CableCar
Había menos gente que ayer pero igual, fue necesario esperar bastante. Los pequeños coches demoran, y es toda un ceremonia abordarlos, pagar el ticket, y comenzar. Tomamos el tranvía hasta el fin del recorrido en Powell y Market. Las cuestas arriba y hacia abajo son una experiencia que vale la pena disfrutar, por algo es una de las atracciones turísticas emblemáticas de San Francisco.


El Cable Car
Al bajar del tranvía, el sol ya se había ocultado y comenzábamos a sentir frío y el cansancio de una jornada bastante intensa...

Happy New Year 2015

San Francisco, Medianoche del 31 de diciembre de 2014


Algo antes de medianoche caminamos hacia la bahía para ver los fuegos artificiales junto al Bay Bridge. Había bastante gente, predominantemente jóvenes, aunque también algunas familias con niños, pero los menos. Había mucha gente amontonada, buscando una buena ubicación, pero sin desbordes, ni empujones, ni demasiados vendedores ambulantes. Muchos llevaban vinchas luminosas “Happy 2015”. Bastante alcohol y marihuana… sin embargo, ni un solo incidente, nadie peleaba ni amenazaba. Clima de alegría, una discreta euforia, grupos de amigos que se juntaban a festejar. La excepción era un grupo de manifestantes (unas 20 personas) que recordaban el caso de Ferguson que incluso llegó a los medios internacionales hace poco.

Manifestantes por caso Ferguson

Nosotros, por nuestra parte, nos ubicamos frente a un local de “Simbad” que de acuerdo a lo que habíamos investigado, ofrecía la mejor vista del show. Mientras esperábamos avistamos un drone que aparentemente era operado desde una terraza en un edificio frente a la bahía. No nos quedó muy claro qué hacia en rigor, si pretendía filmar el show o solo era una excusa festiva de luces rojas y verdes…


No hubo conteo, solo un par de gritos espontáneos a partir de cinco. Al grito de wowwwww… comenzaron a estallar las luces en el cielo. El show fue magnífico, mucho color y formas: flores, planetas, smilies, cascadas. Duró 15 minutos, después de las cuales la gente se fue desconcentrando pacíficamente. Algún que otro muy pasado de alcohol, ayudado por sus amigos a encontrar el rumbo. Automoviles malhumorados por el flujo de petatones y finalmente, por la mañana, las noticias en la TV explicando las tareas de limpieza posteriores al festejo. Happy New Year.



Fuegos artificiales sobre la Bahía de San Francisco